Columnistas

Desde Palacio Nacional se demuestra al país que lo más importante en las funciones del Ejecutivo son la lealtad y la pertenencia al Movimiento de Renovación Nacional (MORENA), mientras millones de mexicanos nos debatimos en el desempleo, la inseguridad, complicaciones para la atención de la salud y las constantes ineficiencias en el sector educativo.

Estuvo cantando Niu York, Niu York (con muy buena voz, por cierto), con su traje negro de muertero (negro el saco, negro el pantalón y negra la corbata -de moño, para entonar con la idea del lujo del smoking- sobre la camisa blanca), en el sonido local del salón Sensseto, mientras que atrás de él, en la pantalla gigante decenas de mariachis acompañaban en silencio a un Luis Miguel envejecido gesticulando algo ininteligible.

La de este miércoles fue una mañanera imperdible: el presidente dio a conocer que buscó a ministros de la Corte para que apoyaran a la Guardia Nacional; se pidió públicamente a ministros de la Corte que votaran en contra de amparar a un sujeto ligado a García Luna (se logró y fue desechado el amparo); se dijo que ocho funcionarios dejarán sus cargos y se ventilaron al menos otro 10 asuntos.